Día 1 – REGRESO A GINEBRA

foto-leire-ibanez-15-06-16Después de 8 meses sin volver a Ginebra casi se me había olvidado la tranquilidad que se respira al pasear por la orilla del lago Lemán, ya sea por la parte en la que se puede ver al impresionante Mont Blanc de 4810 m, siendo la segunda montaña más alta de Europa después del monte Elbrús en el Cáucaso. También es precioso pasear por la otra orilla, después de pasar por el popular reloj floral y el jet d’eau, el famoso geiser que tanto caracteriza la imagen de Ginebra. Desde esa zona se pueden observar todos los edificios de la ciudad, incluido el Palais des Nations, sede europea de Naciones Unidas.
A partir de junio, Ginebra se convierte en una ciudad con mucha animación, actividades, conciertos, fiestas, cines al aire libre, e incluso se organizan encuentros para hablar en francés (muy útil para gente como yo que estamos intentando mejorarlo). Por otro lado, si os gusta el queso no debéis perderos la fondue que se prepara en Bains des Pâquis. Personalmente, a mí me encanta la fondue con champagne (c’est délicieuse!).
Ésta es mi tercera semana en Ginebra, poco a poco voy notando cómo voy cogiendo vocabulario en francés. Vivir en una ciudad donde se habla el idioma que quieres aprender es la mejor opción para mejorar una lengua. Os animo a salir de Pamplona y tener oportunidad de conocer otra cultura, otras maneras de vivir, pensar y de comunicar.

Enviado: 15/7/2016