DÍA 4 – NOËL À BORDEAUX

Burdeos es una ciudad que enamora y aun más en la época de Navidad con su decoración y sus luces. Aprovechando la cercanía de la ciudad, a tan sólo una hora en coche de Contis, me decidí a pasar unos días en esta hermosas ciudad, capital de la región de Aquitania y patrimonio de la UNESCO.

Burdeos es una ciudad perfecta para pasear y pasear. Ideal para perderte en sus callejuelas empedradas del casco antiguo e ir descubriendo sus casas típicas francesas del s. XVIII, con sus balcones estrechos y barandillas de hierro forjado. La mayoría de las calles son peatonales y transitadas a la vez por bicis, tienen un carril bici que recorre casi toda la ciudad y un buen servicio de alquiler público de bicis que usamos

En el paseo por el casco viejo, cruzamos la larguísima calle rue Sainte Catherine, con sus 1,2 km de longitud es conocida como unas de las calles más largas de tiendas de Europa. En la época de Navidad estaba atestada de gente, con lo cual para evitar las masas nos fuimos a sus calles paralelas, donde puedes encontrar un montón de tienditas de ropa de segunda mano, super chulas! Aprovechando que era Navidad, nos acercamos al mercado de Navidad dónde pudimos degustar un buen vino caliente para paliar el frío que hacía y comprar algunos regalitos.

Todos los domingos a la mañana en el multicultural barrio de Saint Michel puedes encontrar el mercado de las Pulgas al lado de la iglesia de Saint michel, donde se intercambian todo tipo de reliquias de decoración, música, ropa.. Continuamos el paseo por la orilla del Garona, pasando al lado del precioso puente de Pierre hasta llegar al barrio de Quinconces donde nos atrajo una música que oíamos desde lo lejos. Así nos encontramos con otro mercado dónde me atreví a probar las famosas ostras de Arcachon, y he de admitir que con un buen vino blanco no están nada mal 😉

Siguiendo nuestro paseo por el maravilloso Garona llegamos al barrio de Chartons, conocido por ser el barrio del vino, donde nos encantó la romántica calle de Notre Dame, donde entre otras curiosidades encontramos un puesto de cross booking.

Esto que os he contado y muchos más secretos nos esconde la maravillosa ciudad de Burdeos, donde no dudo que volveré pronto.