Día 5 -CHAMONIX MONT BLANC

El día que tope en internet con una foto de Chamonix, estaba viendo imágenes de la que iba a ser mi próxima ciudad. En el bloque de imágenes de Annecy se coló una que llamó mi atención: el pueblo de Chamonix, resguardado entre puntas de roca y glaciares, un enclave único visitado por turistas de todo el mundo. Ese valle que todo amante de la montaña conoce.

Aun viendo las increíbles fotos, no imaginaba la impresión de verlo en persona, y es que estar a las faldas de la montaña más alta de Europa impone, y mucho. Ahora, incluso La Tournette, a la que veo cada mañana a 2300 m de altura, se ha quedado pequeña.Post 5 Laura Riocerezo

Aproveché la semana de visitas para ir con ellos a conocerlo. Cogimos uno de sus tantos teleféricos y subimos a la estación de la Fléguère, un punto de vista desde el que poder observar el macizo del Mont-Blanc.

Este es uno de los paraísos para el esquí alpino. Incluso los más pequeños que apenas levantan un palmo del suelo y justamente se mantienen de pie, esquían, y con mucha más habilidad que la mía (al menos ellos saben frenar). Aquí, coger un teleférico a la puerta de casa y pasar la mañana en la estación, parece ser lo más habitual.

Enviado: 5/3/2016