10 COSAS QUE NO TE PUEDES PERDER EN SALZBURGO

1. Los juegos del agua

     Hellbrunn juegos de aguaPalacios barrocos hay muchos. Palacios barrocos con jardines también hay muchos. Pero palacios barrocos con unos jardines en los que sale agua de sitios inesperados, solo hay uno: Hellbrunn. Y está en Salzburgo. Este palacio, construido en1621 por el recién nombrado arzobispo Markus Sittikus, se concibió como residencia de verano y está situado a los pies del monte Hellbrunn, en una zona rica en manantiales. Además de ordenar la construcción de una villa inspirada en las italianas, Sittikus quiso que el agua jugara un papel importante en el diseño del Castillo, a través de fuentes, riachuelos, chorros que brotan de escondites inesperados… En la foto, por ejemplo, se ve la mesa en la que el arzobispo celebraba las cenas. En un momento dado, empezaban a salir chorros de agua de los asientos de todos (menos del del arzobispo). ¡Y lo mejor de todo es que por protocolo ninguno podía levantarse de su asiento hasta que el anfitrión no lo hiciera!

2. Subir al Museo de Arte Moderno (Museum del Moderne) para tener la mejor vista de la ciudad

El museo en sí no es para mi gusto de los mejores de la ciudad, pero el restaurante con su terraza tiene unas vistas impresionantes de todo el casco histórico y la Fortaleza. Hay un paseo muy recomendable desde el MdM hasta la fortaleza, en el que se va viendo la ciudad desde distintos puntos de vista, y las villas que hay a lo largo del camino.

3. Visitar la Fortaleza Hohensalzburg

HohensalzburgYa sea subiendo a pie o en el ascensor inclinado que hay desde el Casco Antiguo, la Hohensalzburg es casi una pequeña ciudad en la que destacan el museo (con las antiguas habitaciones, una muestra de armas, maquetas de la evolución de la Fortaleza…), una pequeña capilla, e incluso hay viviendas habitadas. La fortaleza nunca fue conquistada por ningún ejército.

4. Probar la Tarta Sacher en el hotel del mismo nombre.

Excepto si venís o vais a Viena después, en ese caso la podéis probar allí.

5. Ver una ópera/ballet/teatro/musical/concierto

En la ciudad de la música por excelencia no puede faltar visitar el Festpielhaus, el Mozarteum o el Landestheater para ver un espectáculo de este tipo. Hay funciones prácticamente todos los días, y para los estudiantes suelen hacer buenos descuentos.

6. Escaparse un día a los Alpes, a esquiar o hacer senderismo

Estos dos son los dos deportes favoritos de los austríacos. Se puede esquiar a media hora de la ciudad, y para hacer senderismo ¡ni siquiera hace falta salir de la ciudad! Se puede subir al Untersberg, caminando o en teleférico. Alpes

7. Ver los escenarios donde se rodó Sonrisas y lágrimas

LeopoldskronEsta película es uno de las mayores fuentes de ingresos de la ciudad. La casa de los Von Trapp es una mezcla entre en Schloss Leopoldkron, con sus jardines y lago, y una villa en Hellbruner Allée. Los jardines de Mirabel y el cementerio de Sankt Peter son escenario de otras partes de la película.

8. Dar un paseo en bici por el Salzsach o Hellbrunner Allee

La bici es uno de los mejores medios de transporte para moverse por Salzburgo. Hay carril bici por casi toda la ciudad, y tanto los peatones como los conductores están acostumbrados a ver bicis por todos lados. Y hay paseos preciosos.

9. Perderse por las callejuelas de la Getreidergasse

GetreidergasseDesde la calle comercial más importante del Casco Viejo hay pequeños pasadizos, callejuelas y patios, con tiendas muy monas y restaurantes. En Adviento está especialmente bonito.

10. Visitar el Mercado Schranner

Si tenéis la suerte de venir en jueves, no os podéis perder el Mercado que hay por la mañana frente al Palacio de Mirabel. Allí se venden flores, pan, pescado, frutas y verduras… en un ambiente típicamente austríaco. ¡No os sorprendáis si véis a gente con Dindrl o Lederhose! (los trajes típicos)